LOS CHICOS NO LLORAN
En una de las sesiones del curso
sobre “Las emociones aplicadas a la educación” en el que participamos una parte
importante de los compañeros de nuestro centro, el ponente nos propuso como
ejercicio que recordáramos cuando era la última vez que habíamos llorado y lo
contáramos a la persona que en ese momento teníamos enfrente. A pesar de que
hay confianza entre nosotros, ninguno de los dos fue capaz de recordar cuándo
tal cosa sucedió. Ambos dijimos lo evidente: En la pérdida de un ser querido.
Ni siquiera se nos vino a la cabeza alguna película triste (Los puentes de Madison me
dejaron fría., a pesar de Clint Eastwood)
Asociamos el llanto con el dolor
y también con la alegría. Pues acabo de leer un artículo de Ivan Gil en El Confidencial que nos remite
a un libro de Michel Trimble que promete ser interesante.
También podemos ver a Miguel Bosé
en sus mejores momentos cantando eso de “Los chicos no lloran”, o.. ambas cosas.






