Ni genetista clínico, ni asesor genético: pasan las décadas y los siglos y seguimos sin reconocer estas especialidades en nuestro país, no por falta de investigadores que dedican sus vidas a este campo de la Biología y la Medicina.
Parece que nuestros abuelos tenían razón cuando pensaban que "la cara es el espejo del alma". Os recomiendo mucho el video al que se puede acceder con el siguiente enlace. ¿Quién dice que la buena televisión pública es aburrida?