sábado, 9 de febrero de 2013



                            LOS CHICOS NO LLORAN






En una de las sesiones del curso sobre “Las emociones aplicadas a la educación” en el que participamos una parte importante de los compañeros de nuestro centro, el ponente nos propuso como ejercicio que recordáramos cuando era la última vez que habíamos llorado y lo contáramos a la persona que en ese momento teníamos enfrente. A pesar de que hay confianza entre nosotros, ninguno de los dos fue capaz de recordar cuándo tal cosa sucedió. Ambos dijimos lo evidente: En la pérdida de un ser querido.
 Ni siquiera se nos vino a la cabeza alguna  película triste (Los puentes de Madison me dejaron fría., a pesar de Clint Eastwood)

Asociamos el llanto con el dolor y también con la alegría. Pues acabo de leer un artículo  de Ivan Gil en El Confidencial que nos remite a un libro de Michel Trimble que promete ser interesante.


También podemos ver a Miguel Bosé en sus mejores momentos cantando eso de “Los chicos no lloran”,  o.. ambas cosas.